El tiempo y las reformas
Esta semana el Gobierno se enfrenta a tres instantáneas que le pondrán a prueba. La primera es un caleidoscopio de la situación general de nuestra economía. Este lunes, la ministra de economía y vicepresidenta segunda, Elena Salgado, debe presentar toda una colección de imágenes que demuestren que el recorte del gasto, el duro ajuste del Gobierno, servirá para reducir el déficit, frenar el deterioro y calmar a los mercados. Para conseguir esta panorámica se ha utilizado un trípode compuesto de la reducción de la inversión pública, la congelación de las pensiones y la primera rebaja en la historia de los sueldos de los funcionarios.
La segunda instantánea de la semana es precisamente la huelga en la Administración Pública. Para el martes, los sindicatos han convocado a los funcionarios y empleados públicos a un paro generalizado. Esta fotografía captará si hay o no hay suficiente luz para lanzarse al siguiente intervalo fílmico: la huelga general. En fotografía, la luz y el tiempo van de la mano. En política también. La falta de luz, de transparencia, se utiliza, precisamente, para ganar tiempo. Y esto es lo que lleva haciendo el Ejecutivo desde hace años con la reforma laboral.
Un día después de la huelga en la Administración Pública, sindicatos, empresarios y Gobierno se reúnen para intentar cerrar algún acuerdo, aunque sea de mínimos en la Reforma laboral. Las posibilidades de conseguir un buen retrato se prometen nulas. El Ejecutivo, si al final aprueba la Reforma laboral por decreto, introducirá en el paisaje reclamaciones de la patronal y de los sindicatos. Para la patronal, un despido más barato, menos trámites y una negociación colectiva más cercana a la empresas y a la crisis. Para los sindicatos: trabas en la contratación temporal y en el despido exprés. Todos están debilitados, incluido Zapatero. Aunque al presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, le borren de la imagen en cualquier momento, los sindicatos llegan descoloridos. El Gobierno obtura la situación, casi les deja sin tiempo para convocar una huelga general. Además, los sindicatos temen una reforma profunda del Sistema de Pensiones para el otoño. Por eso se debaten entre una foto en color sepia de huelga general a finales de mes o una huelga general con todos los colores, con el rojo encendido, para finales de septiembre.
Jabulani
El mundial de fútbol de Suráfrica está a la vuelta de la esquina, todavía no se ha pitado el inicio de ningún partido y ya hay polémica con el balón. Jabulani se llama el esférico. Su diseñador, Adidas, asegura que es "el balón más redondo jamás fabricado". Pero los jugadores sufren para adaptarse a él. Algunos porteros y delanteros afirman que hace "extraños".
En España, la política económica del Gobierno es nuestro "Jabulani". Es un balón que hace zig-zag, según comenta más de un defensor de la "roja". Después de dos años "sobando la bola”, ahora patronal, sindicatos y Ministerio de Trabajo intentan a contrarreloj encontrar meta, tiran a la escuadra para alcanzar un acuerdo en la Reforma Laboral. El problema es que tanto patronal como sindicatos juegan la táctica futbolística del "catenaccio", del ex-interista Mourinho. CEOE, UGT y CC.OO. tienen como principal objetivo no dejar pasar ni un sólo "Jabulani", evitan que el contrario les marque un gol, justo ahora, cuando el partido del diálogo social está al borde del pitido final.
Diálogo social y empleo
El negro toro de Osborne, durante décadas, dominó la lindes de las vías españolas. Ahora destacan el blanco y amarillo. El zaino morlaco ha sido desplazado, primero, por los carteles de las obras del Plan E, y ahora, por los carteles publicitarios del nuevo plan de inversión municipal puesto en marcha este año por el Gobierno. Serán 10 millones de euros más para el levantamiento de carteles. El nuevo Fondo de inversión Local consta en total de 5 mil millones de euros, casi 29 mil euros por puesto de trabajo generado. El desempleo es el principal problema de la economía española. Esta semana se reanuda el Diálogo Social entre sindicatos, patronal y Gobierno. Se reinicia casi medio año después de su ruptura. De julio a aquí se han sumado casi 400 mil parados más. En el INEM hay unos 4 millones de desempleados registrados. Un 25% más que hace un año. Esta semana que viene se sentarán de nuevo en la mesa los agentes sociales con el Ejecutivo. Un proceso que llega con movimientos de sillas dentro de la patronal. Gerardo Díaz Ferrán, presidente de la CEOE, no tiene previsto poner su cargo a disposición de la Junta Directiva que se reúne el miércoles. En cuanto a los sindicatos, al menos Comisiones Obreras, sólo quieren ver al Gobierno al final del proceso. Primero quieren acuerdos con la patronal. Desean trabajar sin presión. Pero el Gabinete de Zapatero tiene prisa. Debe demostrar que hace cosas, demostrar quién tiene la iniciativa y por eso, el viernes, va a presentar propuestas sobre Reforma Laboral, año y medio después de iniciarse la crisis. Comisiones desea que en esta nueva edición del Dialogo Social no haya parafernalia, no quiere fotos, ni carteles. Lo tiene difícil.
El motor de la economía
El motor de explosión cambió el mundo a principios del siglo XX gracias al automóvil y la explosión de la industria de la automoción está a punto de cambiar este siglo XXI, apenas estrenado. Si hubiera que establecer un producto tecnológico que simbolizara la pasada centuria, sin duda, el automóvil estaría en las primeras filas de la parrilla. Dio independencia y autonomía al ciudadano. Concedió estatus, elegancia y éxito. También encadenó al obrero a una cadena de montaje y alumbró a buena parte de los actuales sindicatos de Occidente. Impulsó la producción en serie. Abarató a costes inimaginables la construcción de complejas máquinas. Modernizó los sistemas productivos y también los financieros. Estimuló la industria petrolera y la siderurgia. Se abrazó a la tecnología. Inventó nuevos materiales y el diseño industrial. Incluso, algunos automóviles, como los míticos Hispano-Suiza, los sofisticados Rolls-Royce, los elegantes Mercedes, los incombustibles Porche, los vibrantes Ferraris o los sorprendentes Lamborginis, se trasformaron en verdaderas obras de arte y terminaron en museos.
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Ignacio Rodríguez Burgos
El mundo de la economía es quizá el más cambiante de la sociedad. Lo vemos en nuestros días y así ha sido también en el pasado. Históricamente los comerciantes, mercaderes y trabajadores fueron los primeros en abrir caminos, descubrir rutas inexploradas y establecer nuevas ideas. El mundo cambia cada 24 horas y la economía cada menos. Este Blog sólo intenta reflexionar sobre estos cambios, hacer preguntas y, si se puede, encontrar alguna respuesta.
* Ignacio Rodriguez Burgos es Redactor Jefe de la Sección de Economía de Onda Cero



