Las perlas económicas del discurso de Zapatero
Discurso del Presidente del Gobierno sin sorpresas. Pero como siempre que habla Rodríguez Zapatero hay perlas económicas. Primero y más destacado, que la economía española sigue alejándose lentamente de la recesión.
El PIB español crece en el segundo trimestre. Es el segundo trimestre con aumento económico, en el primero el PIB subió un 0,1. El Presidente del Gobierno no ha ofrecido más datos. Los conoceremos el día 13 de agosto, día en el que el PIB publica su avance estadístico.
Pensiones. ZP recupera el "ejemplo" que eliminaron del papel que enviaron a Bruselas sobre ajustes económicos a principios de año. Ahora lo ha dicho con claridad: el Gobierno ha propuesto al Pacto de Toledo la elevación progresiva, en 12 años, de la edad de jubilación de 65 a 67 años. Es decir, a 2 meses por año, como decía Economía en el documento que envió a la Comisión Europea.
Déficit público : "Corregiremos inmediatamente cualquier desviación del déficit. O lo que es lo mismo, deja abierta la puerta a nuevos recortes si son necesarios.
CC.AA.: deben reducir su déficit en 11 mil millones de euros(curiosamente la misma cantidad adicional que recibieron en el último modelo de financiación autonómica)
SISTEMA FINANCIERO: defiende la publicación inmediata de los "test de resistencia" para reducir la incertidumbre sobre el sistema financiero español.
IMPUESTOS: en los Presupuestos Generales del Estado se introducirán modificaciones tributarias que incrementen la equidad, "habrá nuevas manifestaciones de esfuerzo en los presupuestos" A buen entendedor, nuevos impuestos para los ricos.
ENERGIA: Ni una palabra de la central nuclear de Garoña. Se nota que está negociando con el Partido Popular. El Presidente afirma de forma rotunda que se pagará el déficit de la tarifa eléctrica. Intenta tranquilizar a las compañías eléctricas y más cuando la patronal del sector ha recurrido a los tribunales por la congelación del recibo de la luz.
EXPORTACIONES: retoques y reformas interesantes para impulsar las exportaciones y las empresas. Quiere que 8 mil pymes se transformen en medianas empresas. Es lo que hay. La euforia por la victoria en el Mundial de Fútbol ha durado poco.
El estrés y las vacaciones
Tiempo de estío, calor y crisis. Difícil combinación para no caer en la tensión telúrica del verano. El 94% de los españoles sufre algún tipo de estrés. La rutina y el cansancio son los principales causantes de esta sensación que nos amarga la vida. La mitad de la población, incluso, padece estrés pre-vacaciones. Con estrés o sin estrés, con crisis o sin ella, nada limita el ansia de los españoles para irse de vacaciones.

Según una encuesta elaborada por MuchoViaje.com, una de las principales agencias de viajes online, con recesión y todo, el 72% de la población viajará este verano a pesar de que 9 de cada diez españoles consideran que la situación económica actual es peor que la del año pasado. Con lo cual, hay que darle a la "meninge" para rebajar los gastos: menos restaurantes, alojamientos más baratos, destinos más cercanos... Además, 6 de cada 10 encuestados se plantean unas vacaciones en julio o en septiembre para reducir la factura.
Es el adiós al mes de agosto como el mes vacacional por excelencia. Las costumbres cambian y todos nos adaptamos a las nuevas circunstancias pero sin renunciar a la sombrilla.
Natalidad y pensiones.
La tasa de fecundidad en España baja de nuevo y se queda en 1,40. Es un promedio de hijos por mujer que imposibilita el relevo generacional. El efecto inmigración apenas ha durado una década. Y es que la crisis económica y también el alto grado de integración de los inmigrantes ha llevado a una caída de la natalidad después de diez años de aumento. La evolución demográfica es una bomba que estallará en todo el mundo occidental más pronto que tarde. En Europa faltan niños en un universo de mayores y de jubilados. Esto tendrá consecuencias demoledoras en los Sistemas de Protección Social. Un estudio de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada, FEDEA, estima que en 4 décadas la población mayor de 65 años se va a duplicar en España. Se pasará de los 8 millones de personas mayores actuales a más de 15 millones. A la vez, la población en edad de trabajar, los que de verdad pagan las pensiones, sufrirá una fuerte contracción.
En los próximos 40 años se va a reducir su número de los 31 millones actuales a 25 millones. De esta forma, según FEDEA, será imposible mantener en pie la actual Seguridad Social, que por cierto, tampoco es que pague pensiones multimillonarias, apenas 870 euros de media al mes. La cuestión es que se necesitan reformas para poder pagar sin problemas las pensiones en el año 2049. Y es que las alternativas son utópicas: la entrada en España de 35 millones de inmigrantes en edad de trabajar o que la tasa de fecundidad española se incremente a cinco hijos por mujer, tasa a toda vista imposible de lograr.
El tiempo y las reformas
Esta semana el Gobierno se enfrenta a tres instantáneas que le pondrán a prueba. La primera es un caleidoscopio de la situación general de nuestra economía. Este lunes, la ministra de economía y vicepresidenta segunda, Elena Salgado, debe presentar toda una colección de imágenes que demuestren que el recorte del gasto, el duro ajuste del Gobierno, servirá para reducir el déficit, frenar el deterioro y calmar a los mercados. Para conseguir esta panorámica se ha utilizado un trípode compuesto de la reducción de la inversión pública, la congelación de las pensiones y la primera rebaja en la historia de los sueldos de los funcionarios.
La segunda instantánea de la semana es precisamente la huelga en la Administración Pública. Para el martes, los sindicatos han convocado a los funcionarios y empleados públicos a un paro generalizado. Esta fotografía captará si hay o no hay suficiente luz para lanzarse al siguiente intervalo fílmico: la huelga general. En fotografía, la luz y el tiempo van de la mano. En política también. La falta de luz, de transparencia, se utiliza, precisamente, para ganar tiempo. Y esto es lo que lleva haciendo el Ejecutivo desde hace años con la reforma laboral.
Un día después de la huelga en la Administración Pública, sindicatos, empresarios y Gobierno se reúnen para intentar cerrar algún acuerdo, aunque sea de mínimos en la Reforma laboral. Las posibilidades de conseguir un buen retrato se prometen nulas. El Ejecutivo, si al final aprueba la Reforma laboral por decreto, introducirá en el paisaje reclamaciones de la patronal y de los sindicatos. Para la patronal, un despido más barato, menos trámites y una negociación colectiva más cercana a la empresas y a la crisis. Para los sindicatos: trabas en la contratación temporal y en el despido exprés. Todos están debilitados, incluido Zapatero. Aunque al presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, le borren de la imagen en cualquier momento, los sindicatos llegan descoloridos. El Gobierno obtura la situación, casi les deja sin tiempo para convocar una huelga general. Además, los sindicatos temen una reforma profunda del Sistema de Pensiones para el otoño. Por eso se debaten entre una foto en color sepia de huelga general a finales de mes o una huelga general con todos los colores, con el rojo encendido, para finales de septiembre.
Jabulani
El mundial de fútbol de Suráfrica está a la vuelta de la esquina, todavía no se ha pitado el inicio de ningún partido y ya hay polémica con el balón. Jabulani se llama el esférico. Su diseñador, Adidas, asegura que es "el balón más redondo jamás fabricado". Pero los jugadores sufren para adaptarse a él. Algunos porteros y delanteros afirman que hace "extraños".
En España, la política económica del Gobierno es nuestro "Jabulani". Es un balón que hace zig-zag, según comenta más de un defensor de la "roja". Después de dos años "sobando la bola”, ahora patronal, sindicatos y Ministerio de Trabajo intentan a contrarreloj encontrar meta, tiran a la escuadra para alcanzar un acuerdo en la Reforma Laboral. El problema es que tanto patronal como sindicatos juegan la táctica futbolística del "catenaccio", del ex-interista Mourinho. CEOE, UGT y CC.OO. tienen como principal objetivo no dejar pasar ni un sólo "Jabulani", evitan que el contrario les marque un gol, justo ahora, cuando el partido del diálogo social está al borde del pitido final.
Tocata y fuga de capital
Algunos socialistas señeros, de vieja Casa de Pueblo y carné de UGT en la mesilla, sospechan que al PSOE de Zapatero le han cambiado el genoma como si fuera una célula cualquiera de la especie de Mycocplasma capricolum. Temen que el biólogo Craig Venter haya estado trasteando con el ADN socialista y le haya insertado genoma de la derecha, al ver cómo el Gobierno del "nunca recortaremos derechos sociales" ahora rebaja el sueldo de los funcionarios y congela las pensiones. Los dirigentes socialistas, a su vez, temen una fuga de votantes y de adhesiones. Un proceso febril de desafección que el PSOE intentaba combatir con mensajes analgésicos del estilo "pagarán más los que más tienen".
Pero llegó el día de la operación y bajo los focos del Consejo de Ministros, sobre la mesa del quirófano de La Moncloa, el nuevo impuesto para los ricos se fugaba entre las tijeras del ajuste fiscal. No aparecía ningún tributo sobre las rentas altas. Los muy ricos son muy pocos, son muy listos y son muy rápidos. Los de Hacienda lo saben y por eso manifiestan su temor a que un nuevo tributo sobre las grandes fortunas, estilo francés, dé más ruido que nueces. En Francia, el Senado galo, en un informe, revelaba que unos 350 ricachos, cada año, agarran el dinero y marchan a Suiza u otros lugares fiscales más apetecibles, para eludir este tributo. En España, algunas casas de valores y asesores financieros reconocen que en los últimos días se han multiplicado las consultas sobre la cuestión.
Hay miedo. Lo paradójico de la historia, es que un impuesto en España similar al francés apenas recaudaría unos mil millones de euros y esto cuando continuamente semana sí, semana no, el Tesoro público debe acudir a subasta para atraer dinero del exterior. Por eso, Hacienda se tienta la ropa y la cartera no vaya a ser que suene aquí también la tocata y fuga de Bach.
Confianza
La primera impresión de la Unión Europea a estas medidas fue positiva, pero la decisión final la dará en junio la Comisión Europea, que es el organismo que, de verdad, va a efectuar el examen técnico del ajuste. El otro examen lo han dado los mercados de deuda pública. El resultado no ha sido el apetecido.
En la primera subasta de letras después del anuncio del recorte del gasto, el coste para colocar la deuda pública española casi se ha duplicado. En sólo un mes, los intereses que paga España en las letras a un año han pasado del 0,9% al 1,699%. En las letras a 18 meses ha ocurrido algo parecido. Ahora hay que abonar un 2,05% de interés frente al 1,18% de la anterior subasta.
El Ministerio de la Presidencia ha reconocido que la subasta ha sido “floja” y añade que no le “sorprende”. Y esto es lo sorprendente, que no le sorprenda que los inversores reclamen a España un 80% más de intereses y esto después de haber “vendido” un plan de ajuste fiscal sobre pensionistas y funcionarios. Está claro que a pesar de estos sacrificios, los inversores internacionales siguen sin fiarse, no tienen confianza, lo cual para algunos no es sorprendente.
El euro y el pegamento
En la economía europea el euro, la moneda única, debería jugar la misma función que este pegamento alimenticio, el Fibrinex: unir en un sólo filete, en una sola moneda, las diferentes economías y realidades de todos los países, aunque fueran de diversas procedencias, sabores contrarios o calidades distantes.
El euro lleva con nosotros más de una década y se enfrenta ahora a la gran prueba de fuego. Una de las partes unidas al euro, Grecia, no es tan incolora e insípida como pensaban los tecnócratas de la Unión. Desde su mismo nacimiento ha habido personajes, instituciones y también naciones que no recibieron al euro con alabanzas. Lo veían como un peligro para el imperio del dólar. En los mercados internacionales, el euro se convirtió en una moneda de referencia y en una divisa refugio. Varios países productores de petróleo, esclavizados al dólar, plantearon en algún momento utilizar la divisa europea como moneda para sus transacciones de crudo. Imposible. Todo ha quedado en aguas de borrajas. Detrás de Grecia no sólo está la recesión y el descalabro de una economía periférica de la Unión porque apenas representa algo más del 5% de su población. Detrás de la crisis griega está la pregunta de si los lentos y apocados líderes europeos tienen lo que tienen que tener para defender hasta el final al euro. La primera en dar el do de pecho, como siempre, es Alemania, que ya no es la locomotora de Helmut Khol sino el tiovivio de las débiles coaliciones políticas de Angela Merkel.
La cuestión final es si mantenemos el euro como uno de los principales pegamentos de la Unión Europea o vamos expulsando partes de la misma, según vayan siendo machacadas por los mercados, como proponen ahora los socialcristianos bávaros. Los inventores del Fibrinex, los inventores del pegamento alimenticio, defienden su invento aduciendo que buena parte de la carne que se desecha para cortar un filete hoy día sólo termina en la trituradora como carne picada.
Telepresencia bajo el volcán
Más de 7 millones de personas se han visto afectadas por el caos aéreo que sacude a los cielos europeos desde el jueves pasado. Las cenizas del volcán impronunciable ha dejado a centenares de aviones en tierra y ha cortado de raíz la espina dorsal de la movilidad del Viejo Continente. La economía europea acumula miles de millones de euros de pérdidas y puede supone un lastre a la débil recuperación. Algunos analistas creen que el caos aéreo representará un coste del 2% para el PIB europeo. Los turistas se arremolinan en los aeropuertos y en algunos de ellos, más organizados, como el de Munich, se alinean hamacas como si fuera un inmenso campo de refugiados. La frustración de la gente se une a las críticas por la tardanza de las autoridades europeas en tomar decisiones. Hay otra variante: muchas empresas se han partido por la mitad y se están reorganizando por la fuerza. El cierre de buena parte de los aeropuertos impide las habituales reuniones de coordinación de los máximos directivos de unas compañías globalizadas, con varios centros de decisión distribuidos por el Continente. Incluso, los ministros de pesca o los de vivienda comunitarios tuvieron que suspender ayer sus Consejos quincenales.
Los ministros de transporte, aunque tarde, tomaron la decisión de ir gradualmente abriendo el espacio aéreo en una videoconferencia. Es la política virtual. Telefónica ha visto la oportunidad y ofrece gratuitamente, desde este martes, a sus dos mil grandes clientes, un servicio de telepresencia. Un servicio para bancos, empresas, Ministerios o Comunidades Autónomas. Es algo más que una simple videoconferencia. Telefónica cuenta con 14 salas en todo el mundo, 8 de ellas en Europa, donde se puede celebrar una reunión con imágenes teletransportadas a tamaño real y con un tratamiento especial del sonido que da la sensación de estar cara a cara con el interlocutor. No sólo eso. Es que se puede compartir la misma información o documento. Incluso cuentan con cámaras que captan y proyectan cualquier producto o artículo sólido, con volumen, en 3D, algo interesante para transmitir planos o maquetas.
En las crisis, y ésta es un buen ejemplo, mucha gente y empresas quedan en el camino. Pero también en las crisis aparecen oportunidades y nuevas soluciones. Imagínense cuánto dinero se pueden ahorrar las compañías multinacionales en viajes, hoteles y dietas si al final se extiende lo de la telepresencia.
Coche con enchufe
Grecia
Formula 1, pensiones y petroleros
Mujer y trabajadora
En una de las pocas cosas donde las mujeres han logrado la igualdad respecto a los hombres es en la tasa de paro. El desempleo femenino en España se sitúa cinco décimas por debajo del nivel de paro de los hombre. Hace quince años el paro entre las mujeres llegaba al 30 por ciento mientras la tasa masculina estaba como ahora, en el 19.. Sólo en la desgracia parece haber igualdad. Esta crisis destruye más empleo en sectores donde la presencia de las mujeres es menos intensa. Ha sido el caso de la construcción, de las finanzas o de la industria.

Pero un informe de la Organización Mundial del Trabajo, con ocasión del Día Internacional de la Mujer, se indica que la crisis mundial terminará afectando aún más al trabajo femenino. Este organismo cree que el verdadero impacto de la recesión todavía no ha llegado. En España, por ejemplo, centenares de miles de amas de casa se han lanzado a buscar trabajo al perder su marido el empleo. Lo tremendo es que compiten contra sus hijos por un contrato precario. En los últimos 30 años la tasa de actividad de las mujeres sólo ha logrado incrementarse en apenas punto medio, hasta casi el 52%. Las mujeres deben trabajar en España dos meses más que sus compañeros varones para alcanzar el mismo salario por el mismo trabajo.
Con Ministerio de Igualdad y todo, con Bibiana Aído sentada en el Consejo de Ministros todos los viernes, hoy, en España hay menos directivas. Hace tres años, de cada cinco puestos de dirección, uno estaba ocupado por una mujer, el 20 por ciento: Ahora, las directivas sólo llegan al 13%, según un estudio de la escuela de negocios ESADE. Lo realmente chocante es que, donde más directivas hay es, curiosamente, en el Departamento de Personal.
No existen tormentas perfectas
El ciclón Xinthia ha abandonado España dejando atrás numerosos daños, algunos irreparables como las pérdidas de vidas humanas. No hay tormentas perfectas. Siempre dejan desolación aunque se llamen Xinthia, la chica que bajó de la colina de Delfos, según el griego antiguo, la joven que descendió de los dioses. Todas las tormentas son malignas salvo las tormentas de ideas. A partir de este lunes la economía española necesita un vendaval de propuestas y proposiciones para que tenga sentido la Comisión interministerial creada por Zapatero con el objetivo de encontrar un acuerdo contra la crisis. Las agencia internacionales de calificación del riesgo crediticio de nuevo acechan a España. Las hienas son más delicadas. En esto de la Comisión negociadora, el Gobierno es quien debe dar el primer paso, ya que el jueves lo dio en falso con apenas 3 páginas enunciativas.
La ciudadanía quiere un acuerdo contra la crisis. No dice cuál, ni especifica el contenido, sólo quiere abandonar la recesión y si para eso los negociadores deben atornillarse a la mesa, pues que se atornillen. Esta negociación va a ser como el juego de las sillas, pero al revés. En el juego se dan vueltas a los asientos y siempre falta uno, el más lento de reflejos se queda sin silla y pierde. En esta negociación, los partidos y el Gobierno, durante dos meses, van a estar dando vueltas a los papeles y perderá el primero que se levante. El Gobierno tiene prácticamente encarrilado el diálogo con PNV y CiU. Con esta última formación la próxima subida del IVA es el único escollo de altura. Es posible que al final este incremento de impuestos no se suprima, pero sí que se retrase, tal y como ha venido a solicitar la Unión Europea para frenar el crecimiento. El Gobierno tendría entonces una buena excusa para hacerlo y no dejarse otro jirón de credibilidad en este proceso de la rectificación continúa.
El ministro de Industria, Miguel Sebastián, insiste en los planes fiscales del Ejecutivo. La subida del IVA supondría este año 5.000 millones de euros más de ingresos. Por cierto, en Hacienda echan las muelas, después de la reprimenda de Fernández de la Vega, al numero dos de Hacienda por decir que se iba a revisar los acuerdos salariales con los funcionarios. El Secretario de Estado, Carlos Ocaña, puede dejar de ser el último superviviente del equipo de Pedro Solbes. Para superar la tormenta dentro del Gobierno y de su ministerio, la vicepresidenta económica, Elena Salgado, debe templar gaitas y nervios. Al menos es gallega y una experta en el brikram yoga.
Comisión por recesión
Dicen que la política es un arte y que la realidad casi siempre supera a la ficción. En momentos de crisis como los actuales podríamos suponer que la gente desearía encerrarse en una oscura sala de cine o de teatro para olvidarse de los problemas. Pero no siempre es así.
La última película que protagoniza George Clooney lleva varias semanas en cartel y es una de las cintas más vistas. Ahí está, encaramada al sexto lugar, a pesar de que trata de un profesional especializado en despedir trabajadores, oficinistas y directivos. Un “killer”. Es una paradoja que en un país como el nuestro, con más de 4 millones 300 mil parados, este film, Up in The Air, tenga tanto éxito. Pero España no es muy diferente. En el Reino Unido, que también está pasando las de Caín, ocurre algo parecido. Quizá por eso vimos el viernes junto al Támesis al triunvirato formado por Zapatero, Brown y el griego Papandreu. Allí Zapatero de nuevo atacaba al mercado. Un mercado al que poco después debe acudir para pedir dinero. Cosas de la escena política, donde la actuación depende del auditorio del momento.
En Londres, hay dos obras teatrales en cartel que precisamente tratan de la crisis. The Power of yes, que se representa en el National Theatre, intenta explicar a los espectadores el desarrollo de la actual recesión, la crisis financiera y cómo la banca estuvo al borde del colapso. Por la obra aparecen financieros, directivos de Fondos e incluso alguien que asemeja ser George Soros. No es el único éxito. Hay otra obra sobre la estafa del gigante energético Enron. A pesar de que han pasado 9 años de su quiebra, casi todos los días se agota el aforo de la sala Nöel Coward. Esta es la capacidad de los anglosajones para enfrentarse a sus fantasmas. Aquí nos cuesta más, aunque hasta hace unos días estaba en cartel la obra Brookers y en nuestra memoria los Lunes al Sol. Está película dejó huella como la dejó la reconversión industrial. Pero por nuestra tierra los grandes maestros de la escena son los políticos. Nuestros dirigentes consiguen, con un juego malabar, que la palabra RECESIÓN sea sustituida por la palabra COMISIÓN. En vez de hablar de la obra y de su desarrollo: retroceso, paro y morosidad, hablamos de los actores: Salgado, Blanco y Sebastián. Y eso que este triunvirato todavía no ha estrenado. La gala, a bombo y platillo, el próximo día 25 y acompañado de un buen plantel de secundarios. Algunos no convocados, como los sindicatos y la patronal, también quieren participar. Todo sea por aparecer en el cartel. Por cierto, en la historia, los triunviratos nunca tuvieron éxito, ya fuera el encabezado por Julio César o el siguiente, que lideró Augusto. Tanto hoy, como en la antigua Roma, tres siempre son multitud.
Ignacio Rodríguez Burgos
El mundo de la economía es quizá el más cambiante de la sociedad. Lo vemos en nuestros días y así ha sido también en el pasado. Históricamente los comerciantes, mercaderes y trabajadores fueron los primeros en abrir caminos, descubrir rutas inexploradas y establecer nuevas ideas. El mundo cambia cada 24 horas y la economía cada menos. Este Blog sólo intenta reflexionar sobre estos cambios, hacer preguntas y, si se puede, encontrar alguna respuesta.
* Ignacio Rodriguez Burgos es Redactor Jefe de la Sección de Economía de Onda Cero


